El consumo del agua en la agricultura es uno de los principales temas de preocupación a escala mundial. El continuo incremento de la población, la mejoría de la calidad de vida de los países emergentes y los cambios en el consumo de alimentos, entre otros factores, está generando una conciencia general cada vez mayor sobre el consumo de agua y su optimización.  

Sin embargo, el regadío tiene impacto en numerosos aspectos para la sociedad y el entorno, por ello, debe ser eficiente y tecnificada dado que es uno de los principales actores del cambio del paradigma agroalimentario. A continuación, destacamos los aspectos positivos del regadío en el paradigma actual.
 

Creación de diversidad paisajística

Es una realidad que el regadío moldea el territorio y crea nuevos paisajes. Los elementos paisajísticos del regadío como las acequias o los canales son elementos característicos que dan vida al paisaje y sirven para dirigir el agua hacia dónde nos interesa. Las estructuras hidráulicas son muy valoradas por la sociedad, ya que en función de la estructura crean un mayor o menor impacto en la diversidad paisajística.
 

Producción alimentaria segura

El regadío juega un papel clave a la hora de abordar desafíos de seguridad alimentaria, tanto en España como en el resto del mundo. El aumento de la producción de alimentos influye directamente en la expansión de las áreas regadas y en la disponibilidad de agua, tanto en espacio como en tiempo.

Además, otro de los temas importantes a abordar es el cambio climático, ya que, afectará directamente a la relación de la producción agrícola futura, impactando en la seguridad alimentaria a nivel global y obligando a producir más alimentos con menos recursos, o de manera más eficiente.  
 

Gran influyente del desarrollo socioeconómico regional 

El regadío contribuye a la cohesión y la estabilidad social, es el encargado de dinamizar un territorio, por lo que es uno de los pilares básicos en el desarrollo rural y regional.

Además, es un elemento esencial para la economía de las regiones, para la calidad de vida o la valorización de los productos. Incide en la renta y es el contribuidor principal para mantener una estabilidad social.

Asimismo, se convierte en un incentivo para que la población se establezca en las zonas rurales, favoreciendo el desarrollo de su conjunto de sectores económicos. En definitiva, es el encargado de mantener los servicios y la calidad de vida de los agricultores y trabajadores del campo. 
 

Generación de servicios ecosistémicos 

A parte de ser un gran beneficio para el desarrollo rural, también genera importantes servicios ecosistémicos favorables tanto para la naturaleza como para las personas. Aportando beneficios a la sociedad como la mejora el paisaje y la biodiversidad, así como mantener la vida rural entre otros elementos de particular importancia en los sistemas agrarios tradicionales.
 

Contribución ante el cambio climático 

Los efectos del cambio climático en el regadío van a ir creciendo de forma exponencial, ya que, la disminución de las lluvias causará una reducción en la disponibilidad de recursos hídricos. Las medidas sobre la adaptación y mitigación del cambio climático se están empezando a ver en la eficiencia de los procesos de regadío a través de nuevas herramientas y procesos de modernización de las zonas regables.

En España contamos con grandes espacios frutales que absorben un importante volumen de CO2, comparado el del campo de secano, contribuyendo a la mitigación del efecto invernadero. Este es otro factor añadido que dota de importancia al regadío en la lucha contra el cambio climático.
 

El patrimonio hidráulico, el gran vector de la sostenibilidad energética

La gestión energética de nuestro país está estrechamente ligada a las obras hidráulicas y al regadío. El motivo fundamental de esta relación es la necesidad de los embalses de regulación y las centrales de bombeo para poder almacenar la energía y ser capaces de gestionar la oferta y la demanda de electricidad, siendo un sector imprescindible hacia la transición energética.
 

Sistemas de riego inteligente

La modernización de las infraestructuras de transporte y distribución mediante las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TICs) y el análisis de Big Data, han sido clave para la implantación de sistemas de riego inteligente, garantizando la sostenibilidad de la agricultura de regadío y la alimentación de la población. 

Las nuevas tecnologías han permitido alcanzar el equilibrio entre la intensificación sostenible de la producción alimentaria y la adaptación al cambio climático. 

 

DAGA, líderes en soluciones innovadoras 

Con más de 60 años de experiencia, en DAGA trabajamos para ofrecer soluciones innovadoras que apuesten por el cuidado del medioambiente. La digitalización es un favor clave para hacer más sostenibles el sector del agua y reducir el impacto en nuestro planeta.

Si quieres más información sobre nuestro compromiso con el medio ambiente, te animamos a que visites nuestro blog.
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